Cómo juzga Kaplio una empresa

Dos capas, las dos gratis. El Resumen dice qué es el negocio y a qué precio cotiza: cuatro fichas (valoración, negocio, balance, resultados), una horquilla de precio a partir de su propia década y de su sector, los pares reales, el dividendo y la rentabilidad que obtendrías si el consenso acierta. Los métodos son dos veredictos y dos listas: Buffett y Lynch dicen qué habría hecho hoy ese inversor con esta empresa, regla a regla y con la fuente de cada regla; Greenblatt y Druckenmiller dan una posición en un ranking y un nivel de momentum, que no son un veredicto. A ello se suma la cesta del inversor defensivo de Graham, publicada como lista en el Radar. Todo es determinista y trazable; donde una regla no se puede calcular con cuentas públicas (la calidad de la directiva, por ejemplo) lo decimos en vez de inventar un número. Nada de esto es una recomendación.

El Resumen de Kaplio

El veredicto principal de cada ficha. Cuatro fichas, cada una juzgada contra los umbrales de su categoría sectorial (un banco no se juzga como una empresa de software): valoración, negocio, balance y resultados. Una horquilla de precio construida con el PER de la propia empresa en la última década (semanal, sobre el beneficio conocido en cada momento) y la mediana de su sector; bancos y aseguradoras por un precio sobre valor contable justificado y sus pares reales. Después los pares con sus múltiplos, el dividendo (rentabilidad, payout, racha) y la rentabilidad esperada a tres años si se cumple el beneficio del consenso y el múltiplo vuelve a su mediana.

Qué mira:

Verlo en cualquier empresa →

Método Buffett

Una destilación computable de las cartas a los accionistas, Buffettología y el trabajo de Hagstrom, escrita primero como dosier y después como reglas. Primero el círculo de competencia y el ruteo por tipo de negocio: bancos, aseguradoras y negocios de materia prima se declaran fuera del círculo en vez de puntuarse. Después las reglas de compra (ROE sostenido medido con la mediana de una década, márgenes, beneficio retenido, deuda contenida) y las de veto (contables, de negocio y de estructura). El resultado es una calidad del negocio de 0 a 100 que no incluye el precio. El precio se juzga aparte: la proyección equity-bond a diez años o, si no es posible, la regla de la granja, frente a una tasa de corte del 10 %. Aprobar, esperar, vetar o demasiado difícil.

Qué mira:

Verlo en cualquier empresa →

Método Lynch

De Un paso por delante de Wall Street y Batiendo a Wall Street. El método empieza por clasificar la empresa en una de las seis categorías de Lynch (bajo crecimiento, estable, alto crecimiento, cíclica, recuperable, activo oculto), porque cada una se compra y se vende con reglas distintas. Después las reglas de compra y de veto de la categoría y los checklists sectoriales (banca, aseguradoras, distribución, utilities). La calidad es un 0-100 sin el precio. El precio se juzga con el PEG ajustado en las de crecimiento, con el efectivo neto por acción en activos ocultos y recuperables, y con la señal del PER invertido en las cíclicas.

Qué mira:

Verlo en cualquier empresa →

Método Greenblatt (un ranking)

Un ranking, no una nota. Cada noche Kaplio ordena las 2.043 empresas que cubre (capitalización de 2.000 millones de dólares o más) por las dos cifras de El pequeño libro que bate al mercado (2006): la rentabilidad del capital (beneficio operativo de los últimos doce meses sobre capital circulante neto más activo fijo neto) y el rendimiento del beneficio (ese mismo beneficio operativo sobre el valor de empresa a precio de hoy). Se suman las dos posiciones y la lista resultante da a cada empresa un puesto y un percentil; las 30 primeras son «las 30 de la fórmula», publicadas en el Radar. Como en el libro, quedan fuera bancos, aseguradoras, utilities e inmobiliarias, y también las empresas con beneficio operativo negativo o cuentas de más de quince meses. El resumen del propio Greenblatt: comprar buenas empresas (alta rentabilidad del capital) a precios de ganga (alto rendimiento del beneficio), mantener un año y rotar.

Qué mira:

Verlo en cualquier empresa →

Método Druckenmiller (momentum)

No es su método: es una reconstrucción computable de lo que Druckenmiller ha declarado sobre momentum, fuerza relativa y revisiones (The New Market Wizards, 1992; charla en el Lost Tree Club, 2015). Seis reglas, cada una con su fuente: D1 momentum absoluto a 6 y 12 meses, ambos positivos y en el tercio alto de la cobertura; D2 fuerza relativa frente al S&P 500 a 6 y 12 meses; D3 revisiones del consenso (beneficio por acción estimado del próximo ejercicio al menos un 3 % por encima de hace 60 días); D4 sector líder (su sector en el tercio superior de retorno a 3-6 meses); D5 precio a menos del 10 % del máximo de 52 semanas; D6 liquidez negociada de 20 millones de dólares al día o más. El nivel es fuerte, medio o débil según cuántas pasa; es momentum, no un veredicto de valor. La séptima regla, el régimen macro de liquidez (D7), se declara y no se calcula: no tenemos aún los datos de la Fed y de la curva. Tampoco medimos su gestión del riesgo, el tamaño por convicción ni sus apuestas en divisas y bonos, que son la mitad de su historial.

Qué mira:

Verlo en cualquier empresa →

Inversor defensivo de Graham

Una cesta, no un veredicto por empresa. Las siete comprobaciones que Benjamin Graham fija para el inversor defensivo en El inversor inteligente, capítulo 14, aplicadas cada noche a la cobertura de Kaplio: tamaño (capitalización de 2.000 millones de dólares o más, la actualización de Jason Zweig al umbral de ventas de 1972); balance (activo corriente al menos el doble del pasivo corriente y deuda a largo plazo no mayor que el capital circulante neto); beneficios positivos en cada uno de los diez últimos años; dividendo sin interrupción en los doce años de historial que tenemos (Graham pedía veinte); beneficio por acción al menos un tercio mayor que hace diez años, comparando medias de tres años; PER de 15 o menos sobre el beneficio medio de los tres últimos años; y precio de 1,5 veces el valor contable o menos, o bien PER por P/VC de 22,5 o menos. En bancos y aseguradoras la comprobación del balance no se aplica, como en el libro, y pasan con seis de seis. Graham concibió el filtro para una cartera diversificada de diez a treinta valores, no para juzgar una empresa suelta, y en 2026 casi ninguna gran empresa con recompras o marca fuerte pasa el precio: por eso vive como lista en el Radar y no como fila de la ficha. Es una lista, no una recomendación.

Qué mira:

Verlo en cualquier empresa →

Análisis: · Datos: cuentas oficiales de las empresas · Actualizado