En 30 segundos
- La fórmula de Graham es V = BPA × (8,5 + 2g) × 4,4 / Y: un PER de 8,5 sin crecimiento, dos puntos más por cada punto de crecimiento y un ajuste por tipos de interés.
- Kaplio la muestra en la pestaña Valoración como modelo de contraste, con el crecimiento de cinco años y un bono al 5,3 %, nunca como veredicto.
- El año de partida y el crecimiento deciden casi todo el resultado: en cíclicas y empresas de alto crecimiento se dispara.
- Leída al revés, dice qué crecimiento descuenta el PER actual.
- Su regla hermana, PER × P/VC de 22,5 o menos, es la que usa la lista del inversor defensivo de Graham.
Introducción
Coca-Cola ganó 3,04 dólares por acción en 2025. Si aplicas la fórmula de Graham con el crecimiento de los últimos cinco años, sale un valor de unos 78 $. Si mides el crecimiento desde 2019 en lugar de desde 2020, sale 55 $. Misma empresa, mismo beneficio, veintitrés dólares de diferencia por elegir un año de partida. Entender por qué es la mitad de lo que hay que saber sobre esta fórmula; la otra mitad es saber cuándo no usarla.
Explicación
Benjamin Graham, el maestro de Buffett, publicó la fórmula en la edición de 1962 de «Security Analysis» y la repitió en «El inversor inteligente» (edición de 1973, capítulo 11). Su idea era sencilla: una empresa que no crece merece un PER (P/E) de 8,5, y cada punto de crecimiento anual esperado añade dos puntos de PER. En 1974 añadió un ajuste por los tipos de interés, porque cuando los bonos pagan más, las acciones tienen que ofrecer más para competir.
Cada pieza tiene su porqué:
BPA: beneficio por acción de los últimos doce meses o del último ejercicio. Graham hablaba de beneficio «normal», no del de un año excepcional.
8,5: el PER que Graham consideraba justo para una empresa sin crecimiento.
2g: el crecimiento anual esperado del beneficio en los próximos siete a diez años, en puntos porcentuales y multiplicado por dos. Con un 5 %, se suman 10 puntos.
4,4: la rentabilidad media de los bonos corporativos de máxima calidad (AAA) en 1962.
Y: la rentabilidad de esos mismos bonos hoy. Si Y sube por encima de 4,4, el valor baja.
Ojo con lo que Graham decía de su propia fórmula. La presentó como una aproximación a lo que daban los cálculos más elaborados de los analistas de su época, no como el valor verdadero de una acción, y avisó de que con crecimientos altos las proyecciones pierden fiabilidad. Tampoco la recomendaba para empresas con deuda excesiva.
Cómo la aplica Kaplio. En la pestaña Valoración de cada ficha aparece entre los «modelos de contraste»: BPA × (8,5 + 2 × crecimiento) × 4,4 / bono. El crecimiento es el del beneficio por acción de los últimos cinco años, anualizado, y el bono es un 5,3 % fijo. No se calcula en bancos, aseguradoras, inmobiliarias cotizadas ni biotecnológicas, donde el beneficio no sirve de base. Y nunca es el veredicto: la referencia de la ficha es la horquilla de valor por múltiplos.
Graham tiene otra regla, más conocida que la fórmula entre los inversores defensivos: no pagar un PER por un precio sobre valor contable (P/VC) que multiplicados den más de 22,5 (por ejemplo, PER 15 y P/VC 1,5). De ahí sale el llamado número de Graham, la raíz cuadrada de 22,5 × BPA × valor contable por acción. Kaplio aplica esa regla, junto con otras seis del capítulo 14, en la lista del inversor defensivo de Graham.
Fórmula
V = BPA × (8,5 + 2g) × 4,4 / Y
BPA = Beneficio por acción (último ejercicio o doce meses)
g = Crecimiento anual esperado del BPA en %, a 7-10 años (Kaplio usa el de los últimos 5 años)
4,4 = Rentabilidad de los bonos AAA en 1962
Y = Rentabilidad actual de los bonos AAA (Kaplio usa 5,3)
Número de Graham = √(22,5 × BPA × Valor contable por acción)
Ejemplo
Ejemplo con huecos: Coca-Cola, cuentas de 2025.
Paso 1, el BPA. Beneficio diluido por acción de 2025: 3,04 $.
Paso 2, el crecimiento. En 2020 fue de 1,79 $. Crecimiento anual en cinco años: (3,04 / 1,79)^(1/5) − 1 = 11,2 %.
Paso 3, el multiplicador. 8,5 + 2 × 11,2 = 30,9.
Paso 4, el ajuste por tipos. Con Y = 5,3 %: 4,4 / 5,3 = 0,830.
Paso 5. V = 3,04 × 30,9 × 0,830 = unos 78 $.
Tu turno: 2020 fue un año de pandemia, con el beneficio hundido. Repite el cálculo partiendo de 2019, cuando el BPA fue de 2,07 $, es decir, con seis años de crecimiento. (Solución: crecimiento del 6,6 % anual, multiplicador de 21,7 y un valor de unos 55 $.)
¿Ves el problema? Un año de partida deprimido infla el crecimiento, y el crecimiento entra multiplicado por dos.
Ahora lleva la fórmula a una empresa de crecimiento. Microsoft ganó 17,95 $ por acción en su ejercicio 2026 y 8,05 $ en el 2021: un 17,4 % anual. V = 17,95 × (8,5 + 34,8) × 0,830 = unos 645 $. Con crecimientos así, cualquier pequeño cambio en g mueve el resultado cientos de dólares. Es justo lo que Graham advertía.
Y para que veas lo distinta que es la regla del inversor defensivo, aplícale a Coca-Cola el número de Graham. Su patrimonio atribuible a cierre de 2025 era de 32.169 millones de dólares; entre unos 4.313 millones de acciones diluidas, el valor contable por acción ronda los 7,46 $. Calcula √(22,5 × 3,04 × 7,46) y compáralo con la cotización de la tabla viva (PER × BPA): el número de Graham sale en menos de un tercio del precio. Una marca que recompra acciones durante décadas tiene poco valor contable y casi nunca pasa ese filtro. Por eso Kaplio lo usa como lista para una cesta diversificada, no como veredicto sobre una empresa.
La tabla de abajo muestra el PER de cuatro grandes de consumo. Antes de mirar: a 4 de octubre de 2026, Coca-Cola cotizaba a un PER de 25,7 sobre el beneficio de los últimos doce meses. Con un bono al 5,3 %, ¿qué crecimiento anual crees que descuenta según Graham? Despeja g con la fórmula de «Cómo se interpreta». (Solución: un 11,2 % anual, casi exactamente el crecimiento de 2020 a 2025 que daba los 78 $.)
Ejemplo con datos reales
| Empresa | Ticker | PER |
|---|---|---|
| The Coca-Cola Company | KO | 25,7 |
| PepsiCo, Inc. | PEP | 16,5 |
| The Procter & Gamble Company | PG | 21,5 |
| Colgate-Palmolive Company | CL | 33,1 |
A 4 de octubre de 2026, con el beneficio de los últimos doce meses: PepsiCo cotiza a un PER de 16,5, Procter & Gamble a 21,5, Coca-Cola a 25,7 y Colgate a 33,1. Leídos al revés con la fórmula de Graham y un bono al 5,3 %, esos PER descuentan crecimientos anuales del 5,7 %, el 8,7 %, el 11,2 % y el 15,7 %. Ojo: la fórmula usa el beneficio del último ejercicio y la tabla, el de los últimos doce meses.
Cómo interpretarlo
Cómo se interpreta
La forma más útil de leer la fórmula es al revés: despeja g y mira qué crecimiento está pagando el mercado. Con Y = 5,3 %, g = (PER × 5,3 / 4,4 − 8,5) / 2:
| PER actual | Crecimiento que descuenta | Lectura habitual |
|---|---|---|
| 12 | 3,0 % anual | Exigencia baja: razonable para consumo básico o eléctricas |
| 15 | 4,8 % anual | El límite del inversor defensivo de Graham (capítulo 14) |
| 20 | 7,8 % anual | Pide un crecimiento que pocas empresas maduras sostienen una década |
| 25 | 10,8 % anual | Solo encaja con empresas de crecimiento probado |
| 30 | 13,8 % anual | Exigente incluso para tecnológicas de calidad |
Compara ese crecimiento implícito con el histórico de la empresa y con el de su sector. Si el mercado pide más de lo que la empresa ha hecho en diez años, el margen de seguridad es pequeño. Graham pedía comprar bastante por debajo del valor estimado, nunca a la par.
Por sector: la fórmula funciona razonablemente en empresas estables y con beneficios positivos (consumo, industria madura, farmacéuticas grandes). No sirve en bancos y aseguradoras, que se valoran por su valor contable, ni en empresas con pérdidas, donde el BPA negativo da un valor negativo.
Trampas y límites
- El año de partida. Ya lo has visto con Coca-Cola: veintitrés dólares de diferencia por mover un año.
- El crecimiento se dispara. Por encima del 15 % la fórmula da valores que dependen casi solo de g. Graham pedía proyectar siete a diez años, y pocas empresas mantienen un 15 % tanto tiempo.
- El BPA puede estar inflado. Si el beneficio incluye una venta de activos o una plusvalía, la fórmula lo multiplica. El Resumen de las fichas de Kaplio avisa cuando el beneficio de doce meses está inflado por resultados fuera del negocio; si ves ese aviso, no apliques Graham sobre ese BPA.
- Ignora la deuda. Dos empresas con el mismo BPA y crecimiento valen lo mismo para la fórmula aunque una deba el triple.
- Y no es un dato neutro. Usar un 5,3 % u otro tipo cambia el resultado, y en sentido inverso: cuanto más bajo es Y, más alto sale el valor. Con Y = 4,4 la Coca-Cola del ejemplo valdría unos 94 $.
Caso real que rompe la regla: Caterpillar
Caterpillar, fabricante de maquinaria muy ligado al ciclo, ganó 5,46 dólares por acción en 2020 y 18,81 $ en 2025. Con esos dos puntos, la fórmula ve un crecimiento del 28,1 % anual y un multiplicador de 64,7: V = 18,81 × 64,7 × 0,830, más de 1.000 $ por acción. Pero 2020 fue un valle del ciclo, no el punto de partida de una tendencia, y el beneficio ya cayó en 2025 frente a los 22,05 $ de 2024. En una cíclica la fórmula confunde la recuperación con el crecimiento. Graham hablaba de beneficio «normal», y su propia lista del inversor defensivo usa la media de tres ejercicios, no un año suelto. Si quieres un método que no dependa de un único BPA, compara con el DCF sencillo o con el PER frente a su historia.
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Preguntas frecuentes
¿Cuál es la fórmula de Graham?
Valor = BPA × (8,5 + 2g) × 4,4 / Y. El BPA es el beneficio por acción, 8,5 el PER justo de una empresa sin crecimiento, g el crecimiento anual esperado en porcentaje, 4,4 la rentabilidad de los bonos AAA en 1962 e Y la actual. Graham la planteó como aproximación rápida, no como el valor verdadero de una acción.
¿Cómo se calcula el valor intrínseco por acción?
Hay dos caminos habituales. El rápido es una fórmula de múltiplos como la de Graham, que parte del beneficio por acción y del crecimiento esperado. El completo es el descuento de flujos de caja: proyectar el flujo de caja libre, descontarlo, restar la deuda neta y dividir entre el número de acciones. Lo prudente es contrastar ambos.
¿Cuál es la fórmula para calcular el valor de las acciones?
No existe una única fórmula. Las más usadas son el descuento de flujos de caja, los múltiplos como el PER aplicados al beneficio, la fórmula de Graham y el descuento de dividendos para empresas que reparten mucho. Cada una parte de supuestos distintos, por eso los analistas comparan varias y desconfían cuando dan resultados muy separados.
¿Cómo se calcula el valor de las acciones?
En bolsa, el valor de mercado es la cotización multiplicada por el número de acciones. Para saber si ese precio es razonable, se estima el valor de la empresa con métodos como el DCF o la fórmula de Graham y se divide entre las acciones. Si el precio queda muy por debajo, existe margen de seguridad.